
¡Estábamos perdidos! Once de la noche y sin saber cómo llegar a la maldita fiesta de Violeta Jhons. —Oye, déjalo. Volvamos a casa. Ya mañana les decimos que nos perdimos, a pesar... > Ver más

Estàvem perduts! Les onze de la nit i sense saber com arribar a la maleïda festa de l’Amanda Jhons. —Escolta, deixa-ho córrer. Tornem a casa. Demà ja els direm que ens vam... > Ver más

Su abuelo, quien regentaba el videoclub del barrio desde hacía más de tres décadas, había fallecido. Durante años, aquel local había sido el refugio de muchos amantes del cine, un lugar... > Ver más

Érase una vez un libro completamente blanco abandonado sobre un mueble, abierto por la página que eligió la circunstancia, junto al retrato de una mujer desnuda que contempla el mar.... > Ver más

Cuaderno de Notas. Rafael, químico especialista de farmacéutica. 5/11/2010. 89º59’51’’- S. Base Amundsen-Scott. 12.14 p.m. (horario convenio Nueva Zelanda) Al bajar del avión de esquís, me golpeó la blancura fosforescente de la... > Ver más

El Fauno era una tienda friki. Y el Fauno tenía, en sus amplios sótanos, una plaza de toros. No muy grande, por supuesto, porque tenía que caber debajo del edificio; lo... > Ver más

Cuenta una leyenda celta que la lluvia vivía en el sur. Se precipitaba gozosa en mares cálidos, se dejaba iluminar por los rayos del sol, engordaba los ríos, se hacía arroyo... > Ver más

Las hojas del otoño planean en el parque hasta caer o remontar el vuelo como minúsculos aeroplanos. Y envueltos en la brisa se cuelan algunos versos de Las hojas muertas de... > Ver más
La palabra sigue siendo el mayor de los milagros tegnológicos